Hoy en día la seguridad de la información ha ido evolucionando con nuevos retos hacia todo tipo de ramas de la industria; por lo que la seguridad de la información ahora es conocida bajo el término de “Ciberseguridad”.

La interacción de los procesos de negocio y la tecnología que los soporta ocasionará una mayor complejidad para su gestión y un aumento en los riesgos, derivado a que el avance tecnológico provoca una mayor atracción para los atacantes con el objetivo de romper el círculo de la Ciberseguridad.

La administración de los riesgos debe ser vista bajo un enfoque integral donde se conjunten todos los elementos (tecnología, recursos humanos y procesos) para que convivan bajo una esfera unificada, homologada y de protección para hacer frente a los distintos ciberataques.

A continuación se listan las principales situaciones ante las cuales debemos estar preparados:

• Aumento de los servicios de consultoría y soluciones basadas en ramas más específicas que permitan madurar el entorno y protección del negocio frente a ciberataques.
• Mayor interconectividad (IoT, cloud, BYOD, etc.) ocasionando que los ecosistemas sean más inseguros y estén mayormente expuestos a atacantes.
• Aumento de la asimetría de la información, que hará más complejo la interacción y coordinación entre los diferentes actores, para establecer acciones concretas que aumente la resistencia a los diferentes vectores de ataque.
• La tecnología blockchain (criptomonedas – BitCoin) estará a prueba frente a su confiabilidad criptográfica versus a ataques de fraude o lavado de dinero.
• Incremento y difusión de nuevos ataques dirigidos (ransomware, ATP, malware, ciberataques, ciberespionaje, etc.) hacia los ecosistemas.
• Mejor administración integral de riesgos bajo una visión predictiva que coadyuve a minimizar el vector de ataque y disminuya la brecha de seguridad de ser explotada.
• Incremento de los atacantes que intentan explotar los datos ya que pueden estar mejor financiados y más motivados que las propias personas responsables de protegerlos.
• La integridad de la información estará bajo sospecha por la interacción de múltiples ecosistemas.
• Mayor crisis en la gestión de parches implicando para la seguridad crear prototipos, ver como fallan, realizar ajustes y anticipar posibles errores para finalmente llegar a su estabilización con menores posibilidades de ser impactados por un ciberataque.

Por lo anterior es clave que las empresas trabajen bajo un enfoque de predicción alineada a su negocio y operación que les permita incrementar su seguridad y estar mejor preparados para minimizar el efecto adverso en sus servicios, procesos y operaciones. “La seguridad completa no existe, pero sí el camino para gestionarla eficazmente y tener mejores armas para enfrentarse a los ciberataques.